Autónomo en lenta agonía. Por el covid, 215 mil microempresarios perdieron. Aumentar el trabajo no declarado

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Es ahora una lenta agonía la que vive el mundo del trabajo por cuenta propia. Los efectos económicos causados ​​por el Covid han sido muy pesados. Desde febrero de 2020, mes anterior al advenimiento de la pandemia, hasta marzo de este año, última encuesta realizada por Istat, los trabajadores por cuenta propia han disminuido en 215 mil unidades. Si hace 2 años eran 5 millones 192 mil, al cierre del primer trimestre de este año cayeron a 4 millones 977 mil (-4,1 por ciento). Aún en el mismo período de tiempo, sin embargo, los empleados aumentaron en 233 mil unidades, al pasar de 17 millones 830 mil a 18 millones 63 mil (+1,3 por ciento), aunque cabe destacar que casi todo el aumento se puede rastrear. a las personas que hayan sido contratadas a plazo fijo en estos dos años. Decir que es la Oficina de Estudios del CGIA.

• Afectados los más frágiles e indefensos

Estos datos demuestran de forma inequívoca que el deterioro de la situación económica provocado por el Covid en los últimos 2 años ha afectado a los trabajadores más frágiles, los que no tienen ningún tipo de protección, los que no tienen red de seguridad social; es decir, la parte más débil de nuestro mercado laboral. Es decir, artesanos, pequeños comerciantes, números de IVA, muchos jóvenes autónomos que, ante los repetidos confinamientos y la consiguiente caída del consumo interno, se han visto obligados a tirar la toalla definitivamente. Sin embargo, dado que el número de empleados en los últimos 2 años ha crecido, no se puede descartar que entre aquellos que han cerrado su negocio, algunos hayan regresado al mercado laboral, siendo contratados como empleados.

• Los aumentos de luz y gas se pagan dos veces

El aumento exponencial de los precios, el combustible caro y las facturas podrían empeorar considerablemente la situación económica de muchas familias, especialmente de aquellas formadas por autónomos. Al recordar que cerca del 70 por ciento de los artesanos y comerciantes trabajan solos, o no tienen empleados ni familiares colaboradores, muchos artesanos, pequeños comerciantes y números de IVA están pagando el doble del incremento extraordinario registrado en los últimos 6 meses por las facturas de luz y gas. Los primeros como usuarios domésticos y los segundos como pequeños empresarios para calentar/enfriar e iluminar sus talleres y comercios. Y a pesar de las medidas de mitigación introducidas en los últimos meses por el gobierno de Draghi, los costos de la energía se han disparado, alcanzando niveles nunca vistos en el pasado reciente. Sin esperar a Bruselas, por tanto, nuestro gobierno debe intervenir de inmediato, introduciendo un techo temporal en el precio del gas a nivel nacional, como hicieron España (el pasado otoño) y Francia (a principios de este año).

• Trabajo "negro" en aumento

Muchos de los que han cerrado definitivamente su negocio y no han podido encontrar un nuevo trabajo, probablemente sigan trabajando en el “negro”. Todavía no hay datos oficiales, pero la sensación es que el Covid ha contribuido a aumentar significativamente el número de inmigrantes ilegales, es decir, aquellos que prestan sus negocios ilegalmente. Este es el caso de muchos okupas que se hacen pasar por albañiles, pintores, peluqueros/esteticistas, carpinteros, fontaneros y electricistas que en los últimos 2 años han provocado una competencia desleal muy fuerte contra quienes realizan estas actividades en “claro”. Según Istat, el ejército de trabajadores "invisibles" presente en Italia está formado por 3,5 millones de personas que acuden cada día a los campos, obras de construcción, almacenes o viviendas de italianos para realizar su trabajo irregular. Desconocidos por el INPS, el Inail y las autoridades fiscales, los efectos económicos negativos que producen estos sujetos son muy pesados: en 2019 (último dato disponible) el valor agregado que produce el trabajo ilegal rozó los 77 mil millones de euros.

• ¿También están disminuyendo debido a la guerra?

Aunque es un hecho parcial, parece que el advenimiento de la guerra en Ucrania también ha empeorado aún más la situación. Si en febrero de este año los trabajadores independientes presentes en Italia habían vuelto por encima del umbral de los 5 millones (precisamente 5.018.000), a finales de marzo bajaron a 4 millones 977 mil unidades (-41 mil). Es evidente que solo las encuestas mensuales posteriores permitirán comprender si esta tendencia se confirmará. Si este fuera el caso, la disminución del número de números de IVA también podría ser atribuible a los efectos de la guerra que están contribuyendo al aumento del precio de las facturas de electricidad y gas, el costo del transporte y la creciente dificultad para encontrar muchos materias primas.

• Cada vez más persianas bajadas

El cierre de muchos pequeños negocios también se puede ver a simple vista; basta con caminar para darse cuenta de que cada vez hay más tiendas y comercios con las persianas bajadas las 24 horas, un fenómeno que está afectando tanto a los centros históricos como a las afueras de nuestras ciudades, arrojando manzanas enteras al abandono, provocando sensación de vacío y peligroso deterioro de la calidad de vida de quienes viven en estas realidades. Menos visibles, pero igualmente preocupantes, son los cierres que también han afectado a autónomos, abogados, contadores y consultores que desarrollaban sus actividades en oficinas/estudios ubicados dentro de un condominio. En definitiva, las ciudades están cambiando de cara: con menos tiendas y oficinas son menos frecuentadas, más inseguras y con niveles de degradación cada vez mayores. La pérdida de actividad también está afectando a quienes históricamente siempre han competido con el comercio de barrio; eso son los centros comerciales. Incluso el gran comercio minorista (GDO) se encuentra en grandes dificultades y no son pocas las zonas comerciales cerradas que tienen cerrados al público tramos enteros del inmueble, porque las actividades anteriormente presentes han bajado definitivamente las persianas. 

• Inmediatamente una mesa de crisis

Desde hace más de un año, la CGIA ha pedido tanto al primer ministro Draghi como a los gobernadores que abran una mesa de crisis permanente a nivel nacional y local. De hecho, como nunca antes, es necesario dar respuesta a un mundo, el autónomo, que vive una situación especialmente difícil. Eso sí, no hay soluciones a la mano. Y no hay que olvidar que en los dos últimos años, además de los refrigerios (aunque del todo insuficientes), los sucesivos ejecutivos han instituido, entre otras cosas, el ISCRO, el subsidio universal por hijo a cargo y el ingreso de emergencia para los que siguen en paro. negocio. Finalmente, con el muy reciente decreto de ayudas, incluso los autónomos con ingresos inferiores a 35 mil euros recibirán la bonificación puntual de 200 euros en los próximos meses. Medidas importantes, Dios no lo quiera, pero insuficientes para hacer frente a las dificultades que provoca esta situación de crisis tan severa. Por esta razón, creemos que es fundamental establecer una mesa de crisis permanente en el MISE y en cada región individual que aborde con mayor determinación los problemas descritos anteriormente.

Autónomo en lenta agonía. Por el covid, 215 mil microempresarios perdieron. Aumentar el trabajo no declarado