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Estados Unidos de Joe Biden da otro paso adelante, ayer en el tercer día de negociaciones en Viena con Irán, con el objetivo de volver al acuerdo nuclear, JCPOA. Un punto de inflexión que no gusta a Israel, que siempre ha sido amenazado por Irán con ser arrasado con una bomba atómica. El viernes, el jefe del Mossad, Yossi Cohen, el servicio secreto israelí, voló a Washington. El temor no es solo el alivio de las sanciones contra Irán, sino también el acercamiento del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman con Teherán. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Islámica, Saeed Khatibzadeh Teheran, dijo: "Dos países importantes de la región y del mundo islámico podrían abrir un nuevo capítulo de compromiso y cooperación mediante un diálogo constructivo para lograr la paz, la estabilidad y el desarrollo en la región superando las controversias".

Cohen rompió todas las reglas del protocolo al reunirse directamente con el presidente estadounidense Biden. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había enviado a Cohen, pero también al asesor de seguridad nacional, Meir Ben Shabat, a Washington. Cohen expresó la firme oposición de Biden Israel a una exhumación del JCPOA, ahora considerado enterrado por Tel Aviv. A Israel le preocupa que las reuniones de Viena estén produciendo resultados inesperados. Aparentemente, algunas sanciones económicas a favor de la República Islámica podrían retirarse a partir del 18 de junio.

La satisfacción del avance en las negociaciones también en un tuit del canciller iraní Zarif: "Señales positivas en el horizonte". Zarif también estuvo recientemente en el Golfo para una serie de reuniones de alto nivel. Una gira que el líder supremo ultraconservador de Irán, elAyatolá Ali Khamenei. De hecho, dentro de la República Islámica, la competencia entre los occidentalistas del gobierno y los conservadores que confían en la guía espiritual es muy fuerte y no es seguro que el castillo instalado en Viena y en el Golfo pueda caer en cualquier momento, socavado por los israelíes muy poderosos y el ala religiosa de Teherán que quieren preservar el status quo.

Irán y Estados Unidos están más cerca, Israel no está allí. Reunión urgente entre el jefe Mossad y Biden